Entra gratis. Sal gratis.
Un botón te descarga TODO: tus originales tal como salieron de la cámara, en sus carpetas, con la selección de tu cliente y sus notas. Sin pedirnos permiso y sin avisarnos. Funciona incluso si dejas de pagar.
Pruébalo el primer día: el botón está ahí desde el minuto uno.
El espacio que de verdad necesitas.
Una boda son 40 GB. Cobrar por gigabyte es cobrarte por trabajar. Nuestros costes de almacenamiento son diez veces más bajos que los de la industria, y ese ahorro va a tu plan, no a nuestro margen.
El plan gratis trae 15 GB. El de pago, 250.
Tus fotos, protegidas de verdad.
La marca de agua se quema en el servidor, sobre la imagen que se envía: no hay forma de saltársela desde el navegador. Los originales solo salen si tú lo permites, y con un enlace que caduca en cinco minutos.
Nada se guarda en abierto. Ni las contraseñas, ni los PIN.
Cero comisiones. Siempre.
No nos llevamos un porcentaje de lo que vendes, ni en el plan gratis. Lo que cobras es tuyo entero.
Es habitual en el sector cobrar un 15% en el plan gratuito.